lunes, 28 de mayo de 2012

REALISMO VILLERO




                                       ¿Por qué cuerpos tan débiles y cabezas tan desorbitadas?                                        ¿Sería alguna forma de realismo villero?

Qüity llegó a la villa con la intención de escribir una crónica sobre Cleopatra, esa travesti que se se hizo famosa por hablar con la virgen y traducir sus mensajes celestiales en hechos para transformar el barrio.
Como periodista Qüity siempre prefirió los policiales, cuestión que la mantuvo cerca de los policías, lo marginal, la cocaína y las historias como la de Cleopatra, por eso cuando se le ocurrió presentarse al premio de crónicas de la Fundación Novoperiodismo, pensó que "una travesti que organiza una villa gracias a su comunicación con la madre celestial, una niña de Lourdes chupapijas, una santa puta y con verga les tenía que interesar".

A de mediados del siglo XXI, en ese "barroco miserable de la villa" donde se desarrolla "La virgen cabeza", todo es estrafalario, spanglish y se materializa en un kistch orgulloso, como una postal hecha por Marcos López: la basura encastrada forma estructuras que se mezclan con las casas, la catedral villera está hecha con botellas y la virgen medio cabezona, narigona, un poco raquítica, con una cruz en la diestra y un corazón en la siniestra, se refleja en un charco donde los que se tomaron un cartón de lsd, una de las pepas con la imagen de María Santísima, ven mensajes, la flashan, mientras que otros chongos parecen bailarinas: avanzan apoyando las puntitas de los pies sobre las piedras del barrial para conservar los brillos de sus llantas.

 En la cabeza de Qüity la crónica que la llevó a la villa se aleja cada vez más, porque sin programarlo su plan devino a investigación etnográfica, un trabajo de campo en el que sumergió incluso sus ideas y su vocabulario, convirtiéndose en una auténtica cabeza, una Qüity que perrea cumbias "pa´lante y pa´tras" y que cuando se acuerda de los cien mil dólares del concurso de crónica que quiere ganar pela el grabador y corre atrás de Cleopatra, y Cleo le habla de la Virgen sin parar, hasta cuando se empalaba a alguno de parada.


Crear un jardín ictícola para generar trabajo en la villa es uno de los mensajes de la virgen  a Cleopatra


El amor: entre Qüity y Cleopatra (un look Eva Perón y un dominio de la cámara semejante al de Susana Giménez). El amor: sin género. El amor: entre una travesti y una hembra que tienen un hijo. Muchas formas de amor en esa villa, un buen presagio sobre las relaciones del futuro la que propone Gabriela Cabezón Cámara.

Finalmente, el libro que llega al lector son las entrevistas que Qüity le hace a Cleopatra, intertextualizadas por una "ópera cumbia", el suceso musical que Cleo presentó alrededor del mundo y que la hizo dueña de una fortuna con un destino, esto es el ingrediente final, tan pomposo como el resto del relato.

lunes, 21 de mayo de 2012

MI CORAZÓN ERA UN HOTEL



mi corazón era un hotel
vestidos de fiesta
los huéspedes se iban sin pagar
a los portazos

es cierto
a veces
una mujer lloró en sus ventanas
hasta cansarse

es cierto
yo era el que lustraba los zapatos

es cierto
hubo temporadas malas
problemas de humedad
palmeras muertas

todo eso es cierto
también la luna
y el loco que cantaba

mi corazón era un hotel
ahora parece una casa

una casita blanca.

Alejandro Schmidt, de Esquina del universo
Por Alción Editora

lunes, 14 de mayo de 2012

MI CHICA DE CRISTAL



Mi chica de cristal
siempre me espera.
Usa zapatos rojos
y me recuerda
que para entristecer siempre hay un tiempo.

Mi chica de cristal se me parece
tiene una agenda lila y nacarada
con un stiker que llora Hello Kittie.

Todos los días me peina en sus jardines secretos
Todos los días me viste con sus vestidos violetas
Todas las tardes me maquilla con el polvo de la desolación...

Mi chica de cristal sueña panteras
y si me descuido se escapa con mis botas de siete leguas

Una vez la vi limpiando plumas en un lago de cisnes
otra vez me la crucé al sur de Telemark
otra vez la vi de lejos: yendo del teleférico al matterhorn
otro día me siguió hasta Tristán Suárez
y me hipnotizó
súbita y fatal
desde una alcantarilla....

Mi chica de cristal sabe que tiene
el poder de mirarme
hasta pulverizarme los ojos...

Lilian Ivachow, de Mi chica de cristal
Ediciones Mala Semilla
2008

lunes, 7 de mayo de 2012

Un amor real es como vivir en aeropuertos

lunes, 30 de abril de 2012

LA NOVELA SUBRAYADA



Soy un lector capaz de esperar para seguir el libro si no tengo un lápiz a mano para tomar notas y subrayar. Es una cuestión de economía del tiempo, así cuando quiero volver por los párrafos que me gustaron o las palabras que no sé o los errores de tipeo, lo hago rápido.

Me pasa que Bonsái es un libro para subrayar por completo, es una poesía con forma de novela, una historia de amor y muerte, o sea, que los temas principales de cualquier vida están presentes. Aunque si tuviera que elegir un párrafo, va el primero:

Al final ella muere y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia nmuere y Julio no muere. El resto es literatura.

lunes, 23 de abril de 2012

FLORES DE O´KEEFE PARA UN OTOÑO EN BUENOS AIRES



de boca en boca
tu libertad inquisidora
juega en mi garganta
            rojo roja raja
boca de piedra habitada boca abierta
boca mía boca de nadie
este es el juego
el anillo imposible
mi libertad de hipocampo
             game over

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Soledad Davies, de El Sexo de Dios
Ediciones Patagonia 2005
Imágenes Georgia O´Keefe


lunes, 16 de abril de 2012

LAS REGLAS DE WILDE EL HEDONISTA



El artista es el creador de cosas bellas.
Revelar el arte, escondiendo al artista: tal es el fin del arte.
El crítico es aquel que puede traducir en un nuevo modo o una impresión distinta su impresión de las cosas bellas.
La más alta, como la más baja forma de la crítica, es siempre una especie de autobiografía.
Los que encuentran un sentido feo en cosas bellas son corrompidos sin ser seductores. Esto es un defecto.
Los que encuentran un sentido bello en las cosas bellas son los entendimientos cultos. Por éstos todavía hay esperanzas.
Son los escogidos aquellos para quienes las cosas bellas sólo significan Belleza.
No hay libros morales ni inmorales. Los libros están bien escritos o mal escritos. Simplemente.
La aversión del siglo XIX por el Realismo es la rabia de Caliban al ver su propia faz en un espejo.
La aversión del siglo XIX por el Romanticismo es la rabia del propio Caliban al no ver su propia faz en un espejo.
La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista; pero la moral del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto.
Ningún artista desea mostrar nada. Hasta las verdades pueden ser demostradas.
Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista es un imperdonable amaneramiento del estilo.
Ningún artista es jamás morboso. El artista puede expresarlo todo.
Pensamiento y palabra son para el artista instrumentos de arte.
Vicio y virtud son para el artista material para un arte.
Desde el punto de vista de la forma, el tipo de todas las artes es el arte de un músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el oficio del actor es el tipo.
Todo arte es a la vez superficie y símbolo.
Los que van más adentro de la superficie, lo hacen así a cuenta y riesgo suyos.
Es el espectador, y no la vida, lo que realmente el arte refleja.
Diversidad de opinión sobre una obra de arte prueba que la o0bra es nueva, compleja y vital.
Cuando los críticos están desacordes, el artista está de acuerdo consigo mismo.
Podemos perdonar a un hombre que haga una cosa útil, con tal de que no la admire. La sola excusa de hacer una cosa inútil es admirada inmensamente.
Todo arte es completamente inútil.

Oscar Wilde, prefacio de El retrato de Dorian Gray

lunes, 9 de abril de 2012

EXPERIENCIA CADÁVERES ¿TE ANIMÁS A SUMERGIRTE?






CADÁVERES
   
                                                                                   a Flores




Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres


En la trilla de un tren que nunca se detiene
En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres


En las redes de los pescadores
En el tropiezo de los cangrejales
En la del pelo que se toma
Con un prendedorcito descolgado
Hay Cadáveres
En lo preciso de esta ausencia
En lo que raya esa palabra
En su divina presencia
Comandante, en su raya
Hay Cadáveres


En las mangas acaloradas de la mujer del pasaporte que se arroja
         por la ventana del barquillo con un bebito a cuestas
En el barquillero que se obliga a hacer garrapiñada
En el garrapiñiero que se empana
En la pana, en la paja, ahí
Hay Cadáveres


Precisamente ahí, y en esa richa
de la que deshilacha, y
en ese soslayo de la que no conviene que se diga, y
en el desdén de la que no se diga que no piensa, acaso
en la que no se dice que se sepa...
Hay Cadáveres


Empero, en la lingüita de ese zapato que se lía disimuladamente, al
         espejuelo, en la
correíta de esa hebilla que se corre, sin querer, en el techo, patas
arriba de ese monedero que se deshincha, como un buhón, y, sin
embargo, en esa c... que, cómo se escribía? c. .. de qué?, mas, Con
         Todo
Sobretodo
Hay Cadáveres


En el tepado de la que se despelmaza, febrilmente, en la
menea de la que se lagarta en esa yedra, inerme en el
despanzurrar de la que no se abriga, apenas, sino con un
saquito, y en potiche de saquitos, y figurines anteriores, modas
pasadas como mejas muertas de las que
Hay Cadáveres


Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano:
en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;
en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no se casa
                           porque su novio ha
….........................!
Hay Cadáveres


En ese golpe bajo, en la bajez
de esa mofleta, en el disfraz
ambiguo de ese buitre, la zeta de
esas azaleas, encendidas, en esa obscuridad
Hay Cadáveres


Está lleno: en los frasquitos de leche de chancho con que las
         campesinas
agasajan sus fiolos, en los
fiordos de las portuarias y marítimas que se dejan amanecer, como a
         escondidas, con la bombacha llena; en la
humedad de esas bolsitas, bolas, que se apisonan al movimiento de
         los de
Hay Cadáveres


Parece remanido: en la manea
de esos gauchos, en el pelaje de
esa tropa alzada, en los cañaverales (paja brava), en el botijo
de ese guacho, el olor a matorra de ese juiz
Hay Cadáveres


Ay, en el quejido de esa corista que vendía "estrellas federales"
Uy, en el pateo de esa arpista que cogía pequeños perros invertidos,
Uau, en el peer de esa carrera cuando rumbea la cascada, con
una botella de whisky "Russo" llena de vidrio en los breteles, en ésos,
tan delgados,
Hay Cadáveres


En la finura de la modistilla que atara cintas do un buraco hubiere
En la delicadeza de las manos que la manicura que electriza
las uñas salitrosas, en las mismas
cutículas que ella abre, como en una toilette; en el tocador, tan
...indeciso..., que
clava preciosamente los alfiles, en las caderas de la Reina y
en los cuadernillos de la princesa, que en el sonido de una realeza
que se derrumba, oui
Hay Cadáveres


Yes, en el estuche de alcanfor del precho de esa
¡bonita profesora!
Ecco, en los tizones con que esa ¡bonita profesora! traza el rescoldo
de ese incienso;
Da, en la garganta de esa ajorca, o en lo mollejo de ese moretón
atravesado por un aro, enagua, en
Ya
Hay Cadáveres


En eso que empuja
lo que se atraganta,
En eso que traga
lo que emputarra,
En eso que amputa
lo que empala,
En eso que ¡puta!
Hay Cadáveres


Ya no se puede sostener: el mango
de la pala que clava en la tierra su rosario de musgos,
el rosario
de la cruz que empala en el muro la tierra de una clava,
la corriente
que sujeta a los juncos el pichido – tin, tin... – del son-
ajero, en el gargajo que se esputa...
Hay Cadáveres


En la mucosidad que se mamosa, además, en la gárgara; en la también
glacial amígdala; en el florete que no se succiona con fruición
porque guarda una orla de caca; en el escupitajo
que se estampa como sobre en un pijo,
en la saliva por donde penetra un elefante, en esos chistes de
         la hormiga,
Hay Cadáveres


En la conchita de las pendejas
En el pitín de un gladiador sureño, sueño
En el florín de un perdulario que se emparrala, en unas
brechas, en el sudario del cliente
que paga un precio desmesuradamente alto por el polvo,
en el polvo
Hay Cadáveres


En el desierto de los consultorios
En la polvareda de los divanes "inconcientes"
En lo incesante de ese trámite, de ese "proceso" en hospitales
donde el muerto circula, en los pasillos
donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,
en los huecos
de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos
se travisten de ''hombre drapeado",
laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea)
un paladar, en tornos
Hay Cadáveres


En las canastas de mamá que alternativamente se llenan o vacían de
esmeraldas, canutos, en las alforzas de ese
bies que ciñe – algo demás – esos corpiños, en el azul Iunado del cabe-
llo, gloriamar, en el chupazo de esa teta que se exprime, en el
reclinatorio, contra una mandolina, salamí, pleta de tersos caños...
Hay Cadáveres
En esas circunstancias, cuando la madre se
lava los platos, el hijo los pies, el padre el cinto, la
hermanita la mancha de pus, que, bajo el sobaco, que
va “creciente”, o
Hay Cadáveres


Ya no se puede enumerar: en la pequeña “riela” de ceniza
que deja mi caballo al fumar por los campos (campos, hum…),o por
los haras, eh, harás de cuenta de que no
Hay Cadáveres


Cuando el caballo pisa
los embonchados pólderes,
empenachado se hunde
en los forrajes;
cuando la golondrina, tera tera,
vola en circuitos, como un gallo, o cuando la bondiola
como una sierpe “leche de cobra” se
disipa,
los miradores llegan todos a la siguiente
conclusión:
Hay Cadáveres


Cuando los extranjeros, como crápulas, ("se les ha volado la
papisa, y la manotean a dos cuerpos"), cómplices,
arrodíllanse (de) bajo la estatua de una muerta,
y ella es devaluada!
Hay Cadáveres


Cuando el cansancio de una pistola, la flaccidez de un ano,
ya no pueden, el peso de un carajo, el pis de un
''palo borracho", la estirpe real de una azalea que ha florecido
roja, como un seibo, o un servio, cuando un paje
la troncha, calmamente, a dentelladas, cuando la va embutiendo
contra una parecita, y a horcajadas, chorrea, y
Hay Cadáveres


Cuando la entierra levemente, y entusiasmado por el su-
ceso de su pica, más
atornilla esa clava, cuando "mecha"
en el pistilo de esa carroña el peristilo de una carroza
chueca, cuando la va dándola vuelta
para que rase todos.. . los lunares, o
Sitios,
Hay Cadáveres


Verrufas, alforranas (de teflón), macarios muermos: cuando sin...
acribilla, acrisola, ángeles miriados' de peces espadas, mirtas
acneicas, o sólo adolescentes, doloridas del
dedo de un puntapié en las várices, torreja
de ubre, percal crispado, romo clít ...
Hay Cadáveres


En el país donde se yuga el molinero
En el estado donde el carnicero vende sus lomos, al contado,
y donde todas las Ocupaciones tienen nombre….
En las regiones donde una piruja voltèa su zorrito de banlon,
la huelen desde lejos, desde antaño
Hay Cadáveres


En la provincia donde no se dice la verdad
En los locales donde no se cuenta una mentira
–Esto no sale de acá–
En los meaderos de borrachos donde aparece una pústula roja en
      la bragueta del que orina-esto no va a parar aquí -, contra los
azulejos, en el vano, de la 14 o de la 15, Corrientes y
Esmeraldas,
Hay Cadáveres


Y se convierte inmediatamente en La Cautiva,
los caciques le hacen un enema,
le abren el c... para sacarle el chico,
el marido se queda con la nena,
pero ella consigue conservar un escapulario con una foto borroneada
         de un camarín donde...
Hay Cadáveres


Donde él la traicionó, donde la quiso convencer que ella
era una oveja hecha rabona, donde la perra
lo cagó, donde la puerca
dejó caer por la puntilla de boquilla almibarada unos pelillos
almizclados, lo sedujo,
Hay Cadáveres


Donde ella eyaculó, la bombachita toda blanda, como sobre
un bombachón de muñequera como en
un cáliz borboteante - los retazos
de argolla flotaban en la "Solución Humectante" (método agua por
         agua),
ella se lo tenía que contar
Hay Cadáveres


El feto, criándose en un arroyuelo ratonil,
La abuela, afeitándose en un bols de lavandina,
La suegra, jalándose unas pepitas de sarmiento,
La tía, volviéndose loca por unos peines encurvados
Hay Cadáveres


La familia, hurgándolo en los repliegues de las sábanas
La amiga, cosiendo sin parar el desgarrón de una "calada"
El gil, chupándose una yuta por unos papelitos desleídos
Un chongo, cuando intentaba introducirla por el caño de escape de
         una Kombi,
Hay Cadáveres


La despeinada, cuyo rodete se ha raído
por culpa de tanto "rayito de sol", tanto "clarito";
La martinera, cuyo corazón prefirió no saberlo;
La desposeída, que se enganchó los dientes al intentar huir de un taxi;
La que deseó, detrás de una mantilla untuosa, desdentarse
para no ver lo que veía:
Hay Cadáveres


La matrona casada, que le hizo el favor a la muchacho pasándole un
         buen punto;
la tejedora que no cánsase, que se cansó buscando el punto bien
discreto que no mostrara nada
– y al mismo tiempo diera a entender lo que pasase –;
la dueña de la fábrica, que vio las venas de sus obreras urdirse
         táctilmente en los telares-y daba esa textura acompasada...
                                    lila...
La lianera, que procuró enroscarse en los hilambres, las púas
Hay Cadáveres


La que hace años que no ve una pija
La que se la imagina, como aterciopelada, en una cuna (o cuña)
Beba, que se escapó con su marido, ya impotente, a una quinta
         donde los
vigilaban, con un naso, o con un martillito, en las rodillas, le
tomaron los pezones, con una tenacilla (Beba era tan bonita como una
         profesora…)
Hay Cadáveres
Era ver contra toda evidencia
Era callar contra todo silencio
Era manifestarse contra todo acto
Contra toda lambida era chupar
Hay Cadáveres


Era: "No le digas que lo viste conmigo porque capaz que se dan
         cuenta"
O: "No le vayas a contar que lo vimos porque a ver si se lo toma a
         pecho"
Acaso: "No te conviene que lo sepa porque te amputan una teta"
Aún: "Hoy asaltaron a una vaca"
"Cuando lo veas hacé de cuenta que no te diste cuenta de nada
...y listo"
Hay Cadáveres


Como una muletilla se le enchufaba en el pezcuello
Como una frase hecha le atornillaba los corsets, las fajas
Como un titilar olvidadizo, eran como resplandores de mangrullo, como
una corbata se avizora, pinche de plata, así
Hay Cadáveres


En        el campo
En el campo
En la casa
En la caza
Ahí
Hay Cadáveres


En el decaer de esta escritura
En el borroneo de esas inscripciones
En el difuminar de estas leyendas
En las conversaciones de lesbianas que se muestran la marca de la liga,
En ese puño elástico,
Hay Cadáveres


Decir "en" no es una maravilla?
Una pretensión de centramiento?
Un centramiento de lo céntrico, cuyo forward
muere al amanecer, y descompuesto de
El Túnel
Hay Cadáveres


Un área donde principales fosas?
Un loro donde aristas enjauladas?
Un pabellón de lolas pajareras?
Una pepa, trincada, en el cubismo
de superficie frívola...?
Hay Cadáveres


Yo no te lo quería comentar, Fernando, pero esa vez que me mandaste
         a la oficina, a hacer los trámites, cuando yo
curzaba la calle, una viejita se cayó, por una biela, y los
carruajes que pasaban, con esos crepés tan anticuados (ya preciso,
te dije, de otro pantalón blanco), vos creés que se iban a
dedetener, Fernando? Imaginá…
Hay Cadáveres


Estamos hartas de esta reiteración, y llenas
de esta reiteración estamos.
Las damiselas italianas
pierden la tapita del Luis XV en La Boca!
Las ''modelos" –del partido polaco–
no encuentran los botones (el escote cerraba por atrás) en La Matanza!
Cholas baratas y envidiosas – cuya catinga no compite – en Quilmes!
Monas muy guapas en los corsos de Avellaneda!
Barracas!
Hay Cadáveres


Ay, no le digas nada a doña Marta, ella le cuenta al nieto que es
         colimba!
Y si se entera Misia Amalia, que tiene un novio federal!
Y la que paya, si callase!
La que bordona, arpona!
Ni a la vitrolera, que es botona!
Ni al lustrabotas, cachafaz!
Ni a la que hace el género "volante"!
NI
Hay Cadáveres


Féretros alegóricos!
Sótanos metafóricos!
Pocillos metonímicos!
Ex-plícito !
Hay Cadáveres


Ejercicios
Campañas
Consorcios
Condominios
Contractus
Hay Cadáveres


Yermos o Luengos
Pozzis o Westerleys
Rouges o Sombras
Tablas o Pliegues
Hay Cadáveres


– Todo esto no viene así nomás
– Por qué no?
– No me digas que los vas a contar
– No te parece?
– Cuándo te recibiste?
– Militaba?
– Hay Cadáveres?


Saliste Sola
Con el Fresquito de la Noche
Cuando te Sorprendieron los Relámpagos
No Llevaste un Saquito
Y
Hay Cadáveres


Se entiende?
Estaba claro?
No era un poco demás para la época?
Las uñas azuladas?
Hay Cadáveres
Yo soy aquél que ayer nomás...
Ella es la que…
Veíase el arpa...
En alfombrada sala...
Villegas o
Hay Cadáveres


..............................................
..............................................
..............................................
..............................................
No hay nadie?, pregunta la mujer del Paraguay.
Respuesta: No hay cadáveres.







Néstor Perlongher 
De Poemas completos 1980 – 1992  ( Seix Barral)

lunes, 2 de abril de 2012

ADRIÁN VILLAR ROJAS O LA MÁQUINA DE HACER APOCALIPSIS



                 
                                                                                       Take your time, hurry up                                                                                                                                            The choise is your, don´t be late.
                                                                                           Come As You Are, Nirvana



Ahí donde lo que se descompone es una prueba del pasado, en ese territorio donde las ruinas son testimonio del devenir del tiempo, Adrián Villar Rojas planta sus obras con una poética que posiciona al futuro como elemento inmanente de aquello que ya fue, trocando las dimensiones temporales para hablar del fin que vendrá como algo que ya pasó. En su obra todo resulta destruído o a punto de estarlo, la materia está preparada para recibir el fin del mundo o se presenta como una prueba de lo que ese fin transporta, como en El asesino de tu herencia  (Bienal de Venecia de 2011), obra compuesta por 11 esculturas de seis metros de alto y un peso de dos toneladas y media cada una. Esta obra nació sabiendo que ahí donde se erigía iba a morir, porque la idea de transportar tales magnitudes resultaba impensada, no solo por los costos sino por que fue compuesta principalmente por arcilla, material poco dócil para los traslados.

"Son piezas suicidas que están siempre tramando contra su preservación", dijo durante la Bienal de Venecia Rodrigo Alonso, curador de la instalación y así nos otorga una llave para entrar en la poética de Adrián: un arte en el presente que habla de un pasado del futuro, la existencia de diversas realidades paralelas que se destruyen entre sí, los multiversos. Ampliando, Alonso escribió en el texto de curaduría de la muestra que "en estos mundos paralelos, los humanos y otras criaturas tienen formas, apariencias y propiedades diferentes. Así, las esculturas pueden ser vistas como la materialización de estos seres o como una variación de nosotros mismos".

En 1944 Borges publica el cuento El jardín de los senderos que se bifurcan, donde menciona un libro en que las realidades se dislocan generando un acontecer múltiple: "Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades". Treinta años después, los físicos Schwuarz y Scherk mostraron al mundo su teoría de cuerdas, en la que plantean que los neutrones no son puntos sino un amasijo de cuerdas que dependiendo de su vibración pueden cambiar de estado, generando distintas dimensiones de tiempo-espacio. "Lo único que se me ocurre que puedo ofrecerle al arte es la posibilidad de pensarme desde otra dimensionalidad", dijo Villar Rojas en una entrevista, refieriéndose a la teoría de cuerdas, "hay un universo en donde no existió Picasso, y no sé qué pasó en ese mundo".

Las obras cada vez más monumentales de Villar Rojas están en sintonía con el land art y la concepción de vivir la obra, de ser parte de ella y verla mutar hasta desaparecer, ya que compuestas principalmente de arcilla, el espectador puede ver cómo el tiempo efectúa grietas que dan impresión de envejecimiento a sus trabajos.



Según el crítico Arthur Danto, la historia del arte después del siglo XV puede definirse a través de narrativas maestras. Así, distingue una primera narrativa de la modernidad como mimética (que empieza en el renacimiento y finaliza en el último tercio del siglo XIX), y refiere a la representación mediante semejanza del mundo percibido, concibiendo al cuadro como una ventana hacia la realidad. La segunda narrativa moderna está conectada a la autorreferencialidad, un territorio donde puede existir o no la mímesis y que conlleva una idea de reflexibidad (sin necesidad de referirse al mundo exterior), algo así como un comentario de sí misma. En el momento en que Andy Warhol exhibe sus "cajas brillo", Danto habla de un límite a la narrativa moderna -el tope de la autorreferencialidad-, y el comienzo de la era posthistórica, donde ya no hay indicación del camino a seguir y el estilo es la ausencia de estilo: todo es válido.

Villar Rojas combina lo mimético con lo autorrefencial, como en El momento más hermoso de la guerra no sabe distinguir el amor de cualquier sentimiento, presentada en la Bienal de Cuenca, donde una chica se desploma sobre un dinosaurio en una dimensión de 25 metros de largo por seis de alto. Esta escultura realizada con arcilla y maderas, podría concebirse como mimética -ya que sus figuras refieren a la realidad-, pero algunos factores se alteran y resignifican lo evidente: ahí donde la chica tiene dimensiones semejantes a un dinosaurio y la era mezozoica se cruza con la actual, aparece la expresión del artista.

Otro momento donde lo mimético es trocado por la autorreferencialidad es en Mi familia muerta, donde una ballena de 28 metros de largo por cinco de ancho yace varada entre unos árboles a la intemperie. La forma de la obra es referencial, uno la ve y puede decir "esto es una ballena", pero el hecho de que esté sobre la tierra y siendo corroída por el ambiente que la rodea conectan con otro significado: esta ballena es lo que es, pero además es la sensación de estar desapareciendo en un hábitat inapropiado, y ahí es donde salta de lo mimético y lo modernista a lo postmoderno.

En el universo narrativo de Villar Rojas lo conceptual convive con lo material y pragmático. Podemos considerar que lo conceptual toma algo de un sistema y lo transporta a otro, una instancia donde la obra es la idea y no el objeto, pero a la vez podemos percibir la materialidad de los objetos, con las rajaduras y la corrosión que también son parte fundamental de sus estructuras: una instancia de derrumbe que llena de vida a objetos inanimados.

The 54th Venice Biennale. Argentina - Adrian Villar Rojas El asesino de tu herencia (2011)

La elección de usar arcilla es una constante en esta serie de obras, a pesar que dos de ellas fueron instaladas a la intemperie, con la conciencia de la inevitable desaparición que eso implicaba. En referencia a El momento más hermoso de la guerra, Villar Rojas dijo que "la pieza terminada duró tres horas porque cayó un granizo que la destruyó. Estuvimos un mes y medio trabajando y se gastaron unos 14 mil dólares para una pieza que duró tres horas. Sufrimos muchísimo".  Mi familia muerta, que también se instaló entre la naturaleza, corrió el mismo destino, mientras que El heredero de tu herencia, a pesar de estar contenida en una sala, supo desde el inicio que tendría un "destino suicida" por la dificultad que implicaba su traslado.
Todas site-specific (hechas para un lugar dado) y con la seguridad de envejecer y desaparecer rápidamente.

En una nota que escribió para el diario Página 12, Villar Rojas desafía al arte contemporáneo a ganarle a la voz de Kurt Cobain, "desgarrada y al límite del abismo, testimonio, carne y fuego". En la misma publicación menciona a Ya dormiré cuando esté muerto, una obra de Guillermo Kuitca -a quien se refiere en distintas ocasiones-, y la relaciona con una canción pop pero sostenida por un estribillo que mezcla óleo y tripas, "muero por ver el enchastre", dice. En relación a sus propios referentes, la obra de Villar Rojas puede atravesarse como un estribillo suicida que clama por alterar los tiempos y construir desde algo frágil una sensación eterna del fin: La máquina de hacer apocalipsis.

Fotos:
1. Mi familia muerta, 2009
Escultura site specific
Arcilla (cruda), madera, rocas y vidrio
500 x 350 x 2800 cm
Bienal del Fin del Mundo - Ushuaia - Argentina
Foto © Kayné di Pilato


2.El momento más hermoso de la guerra no sabe distinguir el amor de cualquier sentimiento, 2009
Escultura site specific
Arcilla (cruda), yeso, tela de arpillera, madera, rocas y vidrio
650 x 600 x 2100 m
X Bienal Internacional de Cuenca - Ecuador
Foto © Adrián Villar Rojas

3.El asesino de tu herencia, 2011
Escultura site specific
11 formas de arcilla y cemento 200 x 600 promedio

lunes, 26 de marzo de 2012

REALISMO ZOMBI




Mechi siente que tiene una vida simple y en su microcosmos cada cosa funciona como debe, sus días están rotulados como los archivos que acomoda en el Centro de Gestión y Participación de Parque Chacabuco, hasta que un día Vanadis.
Vanadis que parece una diosa egipcia de 14 años que desaparece de su casa.
Vanadis que llega en forma de expediente al archivo de chicos desaparecidos de Mechi.
Vanadis que vendía su sexo y participaba de videos porno caseros.

Los japoneses creen que después de morir, las almas va a un lugar que tiene, digamos, un cupo imitado. Y que cuando se llegue a ese límite, cuando no quede más lugar para las almas, van a empezar a volver a este mundo. 

Ahí donde las cosas parecen fluir en un orden natural, donde los muertos siguen muertos y los vivos como Mechi trabajan en oficinas o hacen cualquier cosa para sobrevivir, la realidad tiene un quiebre. Los desaparecidos del archivo de Parque Chacabuco pasan a ser los "Chicos que vuelven", y como una orden espectral se juntan en los parques, no comen, no toman y tienen un cuerpo que no cambia, como si el tiempo no los afectara.

Lo que preocupa a Mechi no es tanto lo sobrenatural de los muertos vivos que aparecen en los parques, sino la habilidad de toda una ciudad para sostener una omisión:  "Quería que alguien empezara a gritar por televisión, que aullara, que dijera "esto es más raro que la mierda, quiénes son estos chicos, quiénes son". Pero nadie grita, todos están unidos con un pacto de silencio en una Buenos Aires que no reconoce aquello que no puede entender, que por falta de explicaciones se convertirá en un territorio zombi.

Chicos que vuelven
De Mariana Enríquez
Por Eduvim
En 70 páginas
En 2010

lunes, 19 de marzo de 2012

EL ARTE POÉTICO DE SUSY SHOCK

foto de Flor Lista para revista Wicked Magfoto de Flor Lista para revista Wicked Mag
foto de Flor Lista para revista Wicked Magfoto de Flor Lista para revista Wicked Mag

Yo, pobre mortal, 
equidistante de todo
yo, D.N.I: 20.598.061,
yo, primer hijo de la madre que después fui,
yo, vieja alumna
de esta escuela de los suplicios.

Amazona de mi deseo.
Yo, perra en celo de mi sueño rojo.

Yo, reinvindico mi derecho a ser un monstruo. 
Ni varón ni mujer.
Ni XXI ni H_O.

Yo, monstruo de mi deseo,
carne de cada una de mis pinceladas,
lienzo azul de mi cuerpo,
pintora de mi andar.
No quiero más títulos que cargar.
No quiero más cargos ni casilleros a donde encajar
ni el nombre justo que me reserve ninguna ciencia.

Yo, mariposa ajena a la modernidad,
a la posmodernidad,
a la normalidad.
Oblicua,
vizca,
silvestre,
artesanal.

Poeta de la barbarie
con el humus de mi cantar,
con el arco iris de mi cantar,
con mi aleteo:

Reinvindico: mi derecho a ser un monstruo
¡Que otros sean lo Normal!
El Vaticano normal.
El Credo en dios y la virgísima Normal.
Los pastores y los rebaños de lo Normal. 
El Honorable Congreso de las leyes de lo Normal.
el viejo Larousse de lo Normal.

Yo solo llevo la prendas de mis cerillas,
el rostro de mi mirar,
el tacto de lo escuchado y el gesto avispa del besar.
Y tendré una teta obscena de la luna mas perra en mi cintura
y el pene erecto de las guarritas alondras.
Y 7 lunares,
77 lunares,
qué digo, 777 lunares de mi endiablada señal de crear

mi bella monstruosidad,
mi ejercicio de inventora,
de ramera de las torcazas.
Mi ser yo, entre tanto parecido,
entre tanto domesticado,
entre tanto metido de los pelos en algo.
Otro nuevo título que cargar:
¿Baño de Damas? ¿o de Caballeros?
o nuevos rincones para inventar.

Yo, trans…pirada,
Mojada, nauseabunda, germen de la aurora encantada,
la que no pide más permiso
y está rabiosa de luces mayas,
luces épicas,
luces parias,
Menstruales, Marlenes, Sacayanes, bizarras.
Sin Biblias,
sin tablas,
sin geografías,
sin nada.
Sólo mi derecho vital a ser un monstruo
o como me llame
o como me salga,
como me pueda el deseo y las fuckin ganas.

Mi derecho a explorarme,
a reinventarme.
hacer de mi mutar mi noble ejercicio.
Veranearme, otoñarme, invernarme:
las hormonas,
las ideas,
las cachas, 
y todo el alma

Amén.



                                


                     

de "POEMARIO TRANS PIRADO"
por Susy Shock

Ediciones "Nuevos Tiempos"