lunes, 18 de junio de 2012

LA ESTÉTICA ESNOB



esnob.
(Del ingl. snob).
1. com. Persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc., de aquellos a quienes considera distinguidos. U. t. c. adj





Es tiempo de considerar al esnobismo como una estética y desligarlo de su valor peyorativo. Si en un principio y reparando en la designación de la RAE lo esnob imitaba a los que consideraba distinguidos, en la actualidad la forma y su reproducción parten de una misma casta, el valor autoreferencial de lo esnob es una máquina que se retroalimenta de sus propias tendencias. Considerando que en la última década hubo darks, floggers, bloggers, emos, post punk-rocker-metaleros e incontables variantes, ahora llegó el tiempo de los esnobs: porque si el espíritu de lo imitado es positivo, asumir ser un híbrido de copias también puede serlo.
Si consideramos que las últimas narrativas de moda en los adolescentes estuvieron fuertemente atravezadas por los vínculos digitales, la idea vertical de nobleza con que la palabra esnob estaba ligada perdió su caracter. Una característica de las comunidades virtuales es su dimensión horizontal del orden: cualquiera con acceso a internet puede tener su blog,  su cuenta en Facebook, Twitter, etcétera y así conseguir un determinado prestigio dentro de esa esfera. Por lo tanto, el punto de referencia de un esnob sería imposible de discernir, en un mundo web donde el paradigma de referentes es múltiple y simultáneo.
En su libro La moda, después Susana Saulquin escribe que "cada persona estará capacitada para utilizar la realidad virtual al frente de su personal computadora y diseñar, si así lo deseara y necesitara, su imagen integral para seducir y comunicar a los demás identidades y vivencias". Con lo planteado, Saulquin se alinea a la estética esnob, donde cada cual puede armar su perfil y lucir como quiere sin necesidad de ocultar (como tampoco de aclarar)  que lo que está mostrando es real en un orden virtual.



Aunque el origen etimológico de la palabra esnob (del inglés snob) tiene distintas variantes,  hasta hoy su uso resultó peyorativo. El término nace por un lado de un dialecto inglés cuya traducción podría ser «zapatero remendador» —supuesta adaptación del gaélico escocés snab—.  Otra raíz con más peso es la que el filósofo español Ortega y Gasset define como contracción del término sine nobilitate: "En Inglaterra las listas de vecinos indicaban junto a cada nombre el oficio y rango de la persona. Por eso, junto al nombre de los simples burgueses aparecía la abreviatura s. nob. es decir, sin nobleza".
Por su parte, Alain de Bottom, escritor y pensador suizo contemporáneo, realizó un estudio sobre la historia del estatus en la sociedad y su impacto sobre las personas.  En su libro Ansiedad por el estatus, de Bottom insiste con el sentido despectivo del término esnob y lo argumenta juzgando a los vínculos esnobistas por su tendenciocidad:  "Por supuesto que nunca se confesarán “me interesa relacionarme contigo por tu puesto en la embajada, por tu fama, por tus amistades”. El esnob hará lo posible por aparentar que lo que le importa es la persona en sí, independientemente de su prestigio".
Pero en la estética esnob no se evita demostrar que lo que importa es el prestigio, la cantidad de amigos en facebook, los "me gusta" y los retwitteos: eso es justamente lo buscado y sería una pérdida de tiempo no admitirlo. En el mundo virtual los vínculos con desconocidos se sostienen a través de la proyección de imágenes simbólicas de lo que cada individuo desea ser, partiendo sobre la base de aquello que el campo simbólico social del individuo le permite proyectar. Como en el mundo virtual se pueden retocar las fotos y eliminar aquellas que la persona no quiere mostrar, la imagen ideal es la que llega sus contactos; incluso cuando un perfil demuestra un total desinterés por su composición sigue emitiendo signos al receptor.
Así como el concepto queer nació de un insulto (una aproximación a su sentido sería raro) y fue adoptado para dar nombre a las teorías de género, lo esnob puede ser el nombre del sujeto ciborg, que construye su identidad estética en el campo de lo virtual influido por los múltiples referentes a los que aspira.


ANTEOJOS SIN CRISTALES

Estos son algunos de los estilos mentales esnobistas de moda en la Ciudad de Buenos Aires:

HIPSTER
Permeable a todo hábito de consumo de lo in, este movimiento importado de Nueva York retoma la estética hipster de los años 40 y 50 de la cultura beat influenciada por el jazz. Cultores de lo alternativo, los hipsters bogan por la idea de descubrir: bares, boliches, ferias, galerías, calles, aquello que no es valorado por las masas y que éllos están dispuestos a iluminar.  Su vestimenta puede mezclar prendas de marcas cool con otras estratégicamente antiguas, vintage o recicladas. Los anteojos de marco negro (Ray Ban Wayfarer y Clubmaster en especial) y las botitas de cuero suelen acompañar al hipster. En los casos de mayor originalidad, algunos se atreven a llevar los marcos sin cristales.

MILITANTE
La vuelta de la juventud argentina a la militancia y su preocupación por la política trajo consigo una estética que pacta con la década del 70, mezcla de intelectual y compromiso. Sus ideales son la igualdad de posibilidades y el progreso de la industria nacional, por lo que a la hora de elegir sus prendas pueden considerar su procedencia y preferir aquellas alineadas a su pensamiento (las zapatillas marca Flecha son un ejemplo). Suelen combinar pantalones de grafa o vestir con chombas y zapatillas naúticas. En los días de frío pueden animarse al poncho.

WACHITURRO
Mezcla de estética narco y hiphopero de los 80's, los Wachiturros trascendieron de grupo de música a estilo mental, impactando sobre todo en la población menor a los 20 años. Su fetiche son las chombas marca Lacoste, unos talles más grande, bien olgadas, combinadas con jean gastados, cortes de pelo al ras o de diseños fantasía y gorros con visera. Las mujeres cruzan las calzas o babuchas con zapatillas deportivas. Practican la cultura de "la farra" y prefieren los mensajes claros y directos a lo metafórico.

2 comentarios:

  1. No está nada mal el planteo. Pero como me gusta el esnobismo, tal vez sea un esnob de los anti-esnobs... qué bajón! Lo comparto por fb.
    abrazo
    i

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  2. Un bajón que suena cacofónico.
    Abrazo!

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