sábado, 3 de abril de 2010

Pedro Páramo, una expedición a las grietas yermas

La línea entre la vida y la muerte es fina, Pedro Páramo ¿Dónde estás?
Esta obra de Juán Rulfo se publicó en 1955 y junto a El llano en llamas y El gallo de oro forman la obra literaria completa del autor, también fotógrafo.
"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo", es uno de esos comienzos que están hechos para recordar (como "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía..."), aunque la obra no es de fácil entrada y necesita de una especial atención a los narradores. Porque en ese pueblo, ¿quién habla?, ¿quién es el narrador que lleva la historia?, ¿quiénes son esos que rugen bajo tierra?
Esta ida y vuelta baraja momentos de poesía exquisita que se mete en la voz de un recuerdo o una alucinación:

"...Llanuras verdes. Ver subir y bajar el horizonte con el viento que mueve las espigas, el rizar de la tarde con una lluvia de triples rizos. El color de la tierra, el olor de la alfalfa y del pan. Un pueblo que huele a miel derramada..."
Los trabajos de Rulfo dejan sequedad en la garganta, transportan a tierras de desolación, con personajes que mantienen su dignidad aunque estén sumergidos en la miseria más absoluta. En Comala no hay lugar para la lástima ni después de tomarse una botella de alcohol puro ni después de un entierro:

"Nadie vino a verla. Así estuvo mejor. La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas"

Sin duda, hay voces en Pedro Páramo que me piden una relectura dentro de un tiempo. Por el momento doy gracias por otro rato de literatura.

Título original (1955) Pedro Páramo
De Juan Rulfo
Por Editorial RM
En 2005
En 132 páginas

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